miércoles, 30 de diciembre de 2009

Dia 1 (busca lleno de esperanzas, el camino que los sueños prometieron a sus ansias)

Nos despertamos temprano, para ultimar detalles, 17: 20 ya estábamos prontos a salir. Saludamos a Suri, (que sabía de nuestra partida) y encaramos la ruta.


FALSA ALARMA ! En Saint Ishidro tuvimos que pegar la vuelta, por que nos habíamos olvidado del seguro (que sabemos que está preso).

Con la póliza del seguro encima, ya eran las 19 como para salir de capital y evitando horas pico, me quedé chusmeando un par de camiones de logística que participan el Dákar que estaban estacionados sobre Oro. Me despedí con un : Nos volveremos a ver, sin reminiscencias tumberas y a eso de las 20:20 (creo) partimos nuevamente.



En la ruta ya, pasando Luján comimos empanadas de atún que nos había preparado el suegro (y los ravioles de su mamá) y a eso de las 12 cuando Dolina empezaba el programa y Junín (la tierra de Juanjo y Ponce de León) se acercaba en la ruta, el cuerpo dijo basta y estacionamos como corresponde en estación YPF de camioneros.



Le pegamos derechito hasta las 8AM, Ornella se despertó y le puso el ojo a unas medialunas que no bajaban los 9 puntos (el interior tiene esas cosas) y metió el primer gol del viaje, aunque los goleadores tienen esas cosas, meten un gol y desaparecen del partido, por que ni hablamos durante todo el viaje después. La mañana nos encontró con modorra, por que hicimos otra siesta en Rufino (Santa Fe) a las 11 de la mañana, con Victor Hugo de fondo. Llegamos a Laboulaye y pasamos por mi rotisería cordobesa preferida y compramos tarta de JyQ y ensalada rusa. Y a las 14 paré a cargar gasoi y una siesta without despertador ,de 2 horas 43 minutos. Reparadora, por que Mechita cansa. Mucho ruido y lenteja (pero sin quejas). De ahí, sin parar hasta Las Heras. Cruzamos córdoba y San Luis, sin parar si quiera a hacer pichín. En Mendoza, llegamos a las 22 33 y los niños que salieron corriendo a recibirnos, fue la foto que les debo. Nos esperaron con pollo a la cerveza, (un 10 puntos sin exageración) que hizo María y vino como no podía ser de otra manera. Trabajé mis 10 minutos diarios y nos echamos a dormir.





Estamos ilusionados.

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