sábado, 22 de mayo de 2010

Sacreplú Parí !!!



Llegamos en el primera clase del Thalys, navegando por Internet, viendo paisajes increíbles y comiendo croissants de cortesía con mate a más de 300km/h.


Bueno, tal y como dicen, los tipos son elegantes. No hay mina que no esté producida o por lo menos con un detalle sobresaliente. No existe el entrecasa.

La ciudad, tal y como la vemos en las fotos y películas es bella. Pero además, tiene rincones para encontrarse con esos lugares que uno fantasea, pero que creemos que no existen. La cuestión es que existen. Por citar uno al azar, cito a Le Cirano: un barcito de 34 metros cuadrados, pero le alcanza y sobra para tener más onda que todo San Telmo, Palermogólico y Alem de mardelplata. La mejor sangría del mundo, y unas tostadas con queso ementhal, hongos, tomates confitados y todo ese ballet. No tiene menos de 80 años el lugar, siempre tiene gente, pero nunca está lleno. En pocas palabras, ideal.

La Torre Eiffel (turg ifel) es el cliché que no cansa: La ves y se te caen las medias. Es muy sorpresiva, por que te puede aparecer en varios lugares de la ciudad, pero tenerla enfrente te cierra la glotis. Encima que tenga un siglo y cuarto, llama a la reflexión de: Eiffel, vos te la tomaste toda no? Pedazo de hijo de puuuuuu ! Encima se hizo un cuartito en la cúspide.

Arco del triunfo… la que sabemos todo. El imperio napoleónico en su esplendor: mandó el mensaje de texto: Pongan los fideos que llego en 5 y le levantaron el arquito. Tremendo chiche, pero subirlo es un dolor de muelas…

La gente: capítulo aparte. Hay parisinos copados, pero hay que revolver para encontrarlos.

Caímos en casa de Matías (8), que nos hizo sentir como en casa (o mejor aún), nos llevó a Versalles y nos cocinó como para no extrañar nada. La cama era un lujo y el barrio lo mejor de todo París. Encima nos pusimos al día con Intrusos y la canosa.



Allá por el Montmartre,

rincón sentimental,

yo siento que el recuerdo

me clava su puñal.



Y lo bien citado que está el tango Ancláo en Paris. Montmartre es el lugar a descubrir. En realidad es bastante turístico, pero tuvimos la suerte de conocerlo una tardecita de poca gente. Por dios! Lo que fue ese pato confitado y salmón relleno con terrina de no me acuerdo que mierda! Otra explosíon de sabor en la boca. Copa de vino Saint Emilión (Malbec, te bancamos a muerte y nunca te vamos a olvidar) y una sopa de cebollas que no quieran saber. El detalle de esto, es que no fue para nada caro, muy por el contrario, comer tremenda exquisités, nos costó lo mismo que comer bien allá.

ACLARACIÓN: Los martes, los museos de la ciudad de París cierran.

Por lo tanto, no vamos a hacer una narración ni de Louvre ni el Pompidou. Como tampoco estamos dispuestos en caer en otro museo, a no ser que nos busque a nosotros (como el de Van Gogh en Holanda), no podemos dar parte cultural.

Al metro lo bancamos a muerte! Te deja a dos cuadras de todos lados, y llega en menos de 4 minutos. Lo mejor de todo, que un compatriota que cito en el presente texto, pero que no lo vamos a nombrar nuevamente, nos dio la luz verde para colarnos y bue…

Tengo muchas ganas de tipear por sobre los autos que estoy viendo, pero se que los lectores optarían por la revista Corsa o escuchar a Ruben Daray en A todo motor. Pero

para poner en una idea de lo que esto, la cupé Laguna que al parecer , acá es un auto normalito, del montón….es un plato volador.



Ah, el clima una mierda, frío y lluvia. Pero no me importa, traje campera de nieve.

La arquitectura es como ir siempre por Avenida Alvear y no doblar nunca.


sábado, 15 de mayo de 2010

Tierra de tulipanes

y de coffe shops, prostibularios, ropa riquísima, cerveza mejor, canales, barcos y bicicletas.

Amsterdam es todo lo que dicen, y más también. Solo queda lamentarnos por haber elejido pasar tan poco tiempo.
Llegamos en el tren veloz desde Frankfurt y el hostel estaba bueno. Comimos una rosquilla, que ni Homero pudo soñar, era una explosión de sabor en la boca.


La bicicleta; es el medio de transporte obligado.  Nos dijeron que no vayamos ni al museo del sexo, ni al de la marihuana, pero ninguno tiró la data de que no vayamos al bar de hielo, así que ahí fuimos...
Un papelón, y encima no se podía sacar fotos.  Pero bueno, no le digas a un argentino que no puede algo, por que va y lo hace (Ornella tuvo miedo).



VOLVEREMOS!

martes, 4 de mayo de 2010

Frankfurter

Eso que estás tomando es hachís???






Llegamos, sin contratiempos.
Estamos parando en hostel 11 puntos a 50 metros de la estaciòn del metro.  Es como parar en el Sheratón de Retiro, pero la plaza de los ingleses, en lugar de estar lleno de pungas y de mugre, hay un estacionamiento de taxis (el más choto es un Mercedes 4 ojos) y un lugar donde alquilan bicis.

Mucho cansancio, pero caminamos algo por el lugar, y también fuimos hasta la costanera, muy pintoresco también. Los edificios o son de estilo, o tienen 50 pisos el más petiso.
Volvimos en tranvía, que es como el de Puerto Madero, pero con sentido.
En el quiosco hay latas de Jack Daniels y Bacardi pero con Coca-Cola. 
Todo es cómodo, hasta el pidemonedas de la estación de trenes, que cuando le dijimos que no teníamos cambio, nos dijo:  No hay problema, no te preocupes.  Casi nos termina dando el a nosotros.

Ah!  Mi padre nunca me avisó que tenía un curro en Europa...




Lindo Frankfurt, Alemania. Volveremos!  (tampoco nos queda otra)