Hace bastante que no escribía. Se había pasado la fiebre blogger, pero el año pasado, cuando hicimos el viaje a Bonifacio en la Westfalia, me pareció, que este verano iba a ser meritorio de realizar un diario de viaje, o por lo menos un relato como para mantener actualizado y no tener que ir contando de a uno en uno.
Había pensado hasta el nombre : "güesfaleando".
Pero con la Westfalia tuvimos problemas personales, nunca hubo feeling y los desencuentros se hicieron insoportables. La opinión era unánime y les hice caso a todos.
De pronto apareció Mechi, una ambulancia, que tenía ganas de participar de la temporada estival y nos ofrecía un panorama distinto: mecánica sencilla, horno, aire acondicionado, cubiertas AT, gran capacidad de carga... Eso si, Mechita no tiene onda, ojo. (Ya les contaré)
Entonces, no había razón para limitarnos a realizar un diario de viaje. Y ahí, me permití apropiarme de 1 frase del único "blogger" con el que tengo diálogo, que una vez dijo: “…gracias por el kilometraje, en todos los sentidos de la palabra…”
Con este título, ya tengo hecha la canción me dije, y acá estamos. Desprolijo, como siempre, pero esta vez con compañera.
Saludos!
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario