miércoles, 30 de diciembre de 2009

Introducción

Hace bastante que no escribía. Se había pasado la fiebre blogger, pero el año pasado, cuando hicimos el viaje a Bonifacio en la Westfalia, me pareció, que este verano iba a ser meritorio de realizar un diario de viaje, o por lo menos un relato como para mantener actualizado y no tener que ir contando de a uno en uno.


Había pensado hasta el nombre : "güesfaleando".

Pero con la Westfalia tuvimos problemas personales, nunca hubo feeling y los desencuentros se hicieron insoportables. La opinión era unánime y les hice caso a todos.



De pronto apareció Mechi, una ambulancia, que tenía ganas de participar de la temporada estival y nos ofrecía un panorama distinto: mecánica sencilla, horno, aire acondicionado, cubiertas AT, gran capacidad de carga... Eso si, Mechita no tiene onda, ojo.  (Ya les contaré)



Entonces, no había razón para limitarnos a realizar un diario de viaje. Y ahí, me permití apropiarme de 1 frase del único "blogger" con el que tengo diálogo, que una vez dijo: “…gracias por el kilometraje, en todos los sentidos de la palabra…”



Con este título, ya tengo hecha la canción me dije, y acá estamos. Desprolijo, como siempre, pero esta vez con compañera.



Saludos!

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