domingo, 13 de junio de 2010

Ibérico

España son muchas naciones en una. Muchas. Pasar de Zaragoza al País Vasco, hasta llegar al cantábrico y pedir una ración de mariscos en cualquier lugar es eso que esperamos toda la vida con ansias, y uno no entendía la lógica del porqué tardaba tanto.



El Mar cantábrico es frío, como meterse al Nahuel Huapi en octubre. Te corta, pero como te podés meter en pelotas y el paisaje está muy bien, no importa.




Las rutas españolas, es todo lo que puede aspirar un camino, paisajes y parajes a rolete.




Tantos años escuchando la puerta de al lado y queriendo cruzar una “ secundaria carretera provincial” . Dormir al lado del camino, cenar una lata de conserva con calamares en su tinta, un pedazo de pan recien hecho y una crema catalana de la más barata de las ofertas. El aire es propio. Es imposible no notarlo. Es sentirse parte y notar que estamos lejos.

Galego hasta el orto y te chocan con un pulpo de feria, preparado como hace siglos… Dios, como se pudo tardar tanto en “volver”. Volveremos sin cesar, esa la sabemos de siempre. La camioneta surca con piloto automático y comportándose como no acostumbran los Fiat.

La llegada al terruño y la mirada que se espera toda una vida. Los besos, los abrazos, el mismo idioma y la promesa de volver. Siempre hay un ofrecimiento más. Que un quesito, que un pedazo de chorizo, que la merienda y una lata de coca, en la heladera más moderna del mercado. Encontrarse con esa parte que uno sospechó, pero que no imaginaba tan perfecta, por miedo a un desencanto. Hay ruinas romanas, hasta ese patrimonio.




Más chorizo, más mariscos, mosto, aceite de oliva ABC1, más gentes conocidas.

Todo es un ambiente conocido , que no conocimos nunca.


LA LAGUNA DE MI BARRIO


Partir, es algo que aprendimos. Nos vamos a Catalunya, que no es España. (como tampoco es Galicia, Asturias, Cantabria ni Euskadi )

Hoy juega la selección del tipo más ciclotímico del mundo, y pensamos vivirlo como corresponde, como en casa, con Quilmes, Fernet y con la emoción a flor de piel, mientras en estos momentos, miro un velero surcar el Mediterraneo y el vagon de este tren , entra y sale de túneles.



El viaje en el que menos extraño.

Y un mundial y todo…



Ayer se acabó el paquete de Amanda, pero no me importa, paso por un Eroski y compro Rosamonte o Canarias. Conocimos a paki, está más que sobrevalorado.



Ah, si… el gallego, compró una gaita. Agarrate celta!

jueves, 3 de junio de 2010

Yo estuve en Londres (no el de Catamarca, ojo)












Conseguimos tickets para ver a Mark Knopler en el Royal Albert Hall. Lujo inglés. Mejor no se puede escuchar...






Y si, también fuimos a Trafalgar Square, Picadilly Circus, Hyde Park, el Big Ben, el Puente de Londres, el tamesis...bla bla bla

Pero la historia se escribe en este escenario.

Todo lo demás, papel de diario nene.

Y si, nosotros también nos sacamos las fotos de rigor, por que ... en fin